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Trabajo y nómina

Cuánto tienes que facturar como autónomo para cobrar lo que quieres

Entre lo que facturas y lo que te queda hay tres descuentos: la cuota de la Seguridad Social, que depende de tus rendimientos por tramos; el IRPF, que se adelanta cada trimestre; y los gastos de la actividad. Como regla práctica, para cobrar 2.000 € limpios al mes hay que facturar bastante más de 2.500.

6 min de lectura

La pregunta llega siempre en el mismo momento: alguien está pensando en darse de alta, tiene una cifra en la cabeza de lo que quiere cobrar, y no sabe traducirla a facturación. La traducción no es directa, pero sí sistemática.

Los tres descuentos, en orden

1. Los gastos de la actividad. Todo lo que necesitas para trabajar y es deducible: material, software, cuota de colegio profesional, parte proporcional de suministros si trabajas en casa, gestoría. Lo que queda después de restarlos es tu rendimiento.

2. La cuota de autónomos. Desde 2023 se cotiza por ingresos reales: tus rendimientos netos mensuales te sitúan en un tramo, cada tramo tiene una base mínima y una máxima, y la cuota es el tipo de cotización aplicado a la base que elijas. Cuanto más ganas, más cuota.

3. El IRPF. Se adelanta cada trimestre con el modelo 130 —normalmente un 20 % del rendimiento acumulado— o mediante las retenciones que te practican tus clientes si facturas a empresas. En la declaración anual se ajusta.

Hay un cuarto elemento que no es un descuento, aunque lo parezca: el IVA. Ese dinero nunca fue tuyo.

Cómo se calculan los rendimientos que deciden tu tramo

Este punto tiene trampa y conviene hacerlo bien:

ingresos − gastos deducibles − 7 % adicional por gastos de difícil justificación (con tope anual) = rendimientos netos

Ese resultado, dividido entre los meses de alta, es la cifra mensual que decide tu tramo.

Y un detalle que se equivoca mucha gente: la cuota de autónomos que pagas no se resta antes de calcular el tramo, aunque sí sea gasto deducible en tu IRPF.

Una cuenta aproximada

Para hacerse una idea del orden de magnitud, con gastos moderados y sin tarifa plana:

Facturación anual Aproximación de lo que queda limpio
24.000 € poco más de la mitad
36.000 € en torno al 60 %
60.000 € en torno al 60 %, con más cuota y más IRPF

Son órdenes de magnitud, no cifras: el resultado real depende de tus gastos, de tu comunidad autónoma y del tramo que te toque. Sirve para lo importante, que es no fijar precios pensando que facturar 2.000 € es cobrar 2.000 €.

La base de cotización no es solo un gasto

Dentro de tu tramo puedes elegir la base entre un mínimo y un máximo. Casi todo el mundo elige la mínima, y es una decisión razonable cuando el margen va justo. Pero conviene saber qué se compra con la diferencia: la base reguladora de tu jubilación, de la baja por enfermedad y de la prestación por cese de actividad salen de lo que hayas cotizado.

Cotizar siempre por la mínima abarata el presente y encarece el futuro. Es una decisión, no un trámite administrativo.

Lo que conviene hacer el primer año

  • Pide la tarifa plana al darse de alta, si te corresponde. No se aplica sola.
  • Aparta el IVA en cuanto entra, en otra cuenta si hace falta.
  • Guarda un 20-25 % de cada factura para el IRPF, aunque tus clientes ya te retengan.
  • Revisa tu previsión de ingresos a mitad de año y ajusta la base: para eso permiten cambiarla seis veces.

Con esos cuatro hábitos, el susto de abril desaparece. Y para el número concreto de tu caso —tu tramo, tu base y tu cuota mes a mes—, la calculadora lo resuelve en un par de campos.

Fuentes. RDL 13/2022, cotización por ingresos reales en el RETA · Ley General de la Seguridad Social, arts. 308 y 38 ter
Esta guía es información general, no asesoramiento fiscal ni legal.

El siguiente paso

Calculadora de la cuota de autónomos por tramos de ingresos

Escribe lo que facturas y lo que gastas. La calculadora obtiene tu rendimiento neto, busca el tramo que te corresponde y te dice qué cuota pagarás cada mes.

40.000 € facturados, 10.000 € de gastos

Calcular mi cuota por tramos

Preguntas frecuentes

¿El IVA que cobro es dinero mío?

No, y confundirlo es el error de tesorería más común al empezar. El IVA que repercutes en tus facturas lo cobras en nombre de Hacienda y lo ingresas cada trimestre con el modelo 303, restando el IVA soportado en tus gastos. Si lo tratas como ingreso durante tres meses, en abril te encuentras con una liquidación que no tienes. Lo práctico es apartarlo en cuanto entra.

¿Puedo pagar menos cuota si gano poco?

Sí: ese es el sentido del sistema de tramos. La cuota depende de tus rendimientos netos, y la tabla reducida está pensada precisamente para quien factura poco. Además, si te das de alta por primera vez —o vuelves tras al menos dos años fuera— puedes pedir la tarifa plana, una cuota reducida fija durante los doce primeros meses, prorrogable otros doce si tus rendimientos siguen por debajo del salario mínimo. No es automática: hay que solicitarla.

¿Qué pasa si me equivoco al estimar mis ingresos?

Nada grave, porque el sistema se regulariza solo. Durante el año cotizas por la base que elegiste según tu previsión, y al año siguiente la Seguridad Social compara con los rendimientos que le comunica Hacienda: si cotizaste de menos, te reclama la diferencia; si de más, te la devuelve de oficio. Por eso puedes cambiar de base hasta seis veces al año, y conviene ajustarla si la actividad cambia.

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